Juan de Jerusalén
Juan
de Jerusalén nació cerca de Vezelay, Francia, alrededor de los años 1040 ó
1042. Fue uno de los fundadores de
Su libro de profecías, o más propiamente dicho “PROTOCOLO SECRETO DE LAS
PROFECIAS”, habría sido conocido por Nostradamus, a quién sirvió de
inspiración y guía para sus propias visiones proféticas.
Por Victor Manuel Jara
Un manuscrito descubierto en Zagorsk, cerca de Moscú, y que data del siglo
XIV, califica a Juan de Jerusalén de “prudente entre los prudentes”,
“santo entre los santos” y que “sabía leer y escuchar el cielo”.
También señala que Juan solía retirarse frecuentemente al desierto para
rezar y meditar, y que “estaba en la frontera entre
Durante su estancia en Jerusalén, en el año 1099, pudo mantener encuentros
con rabinos, sabios musulmanes, iniciados, místicos y cabalistas, prácticos
en las artes adivinatorias, astrológicas y numerológicas.
Estas profecías estuvieron ocultas durante muchos años, hasta que en el
transcurso de la 2da Guerra Mundial, en 1941, fueron halladas por
Las
profecías parecen escritas específicamente para este fin de milenio, como si
éste fuera el tiempo en que deben darse a conocer. Todas ellas comienzan con
la frase: “Cuando empiece el año mil que sigue al año mil...”; a pesar
de su descarnada crudeza (sobre todo las relativas al SIDA y la contaminación
ambiental), son de una gran belleza poética, lo cual las hace diferentes a
otros textos proféticos:
“Veo y conozco – escribió hace mil años Juan de Jerusalén-. Mis ojos
descubren en el cielo lo que será, y atravieso el tiempo de un solo paso. Una
mano me guía hacia lo que ni véis ni conocéis... veo y conozco lo que será.
Soy el escriba.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil...
El hambre oprime el vientre de tantos hombres y el frío aterirá tantas
manos, que estos querrán ver otro mundo. Y vendrán mercaderes de ilusiones
que ofrecerán el veneno... Pero este destruirá los cuerpos y pudrirá las
almas; y aquellos que hayan mezclado el veneno con su sangre serán como
bestias salvajes caídas en una trampa, y matarán, y violarán, y despojarán,
y robarán; y la vida será un Apocalipsis cotidiano.
Cuando
empiece el año mil que sigue al año mil...
El padre buscará el placer en su hija; el hombre en el hombre; el viejo en el
niño impúber, y eso será a los ojos de todos... Pero la sangre se hará
impura; el mal se extenderá de lecho en lecho, el cuerpo acogerá todas las
podredumbres de
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil...
Todos sabrán lo que ocurre en todos los lugares de
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil...
El hombre comerciará con todo; todas las cosas tendrán precio; el árbol, el
agua y el animal. Nada más será
realmente dado, y todo será vendido...
Cuando
empiece el año mil que sigue al año mil...
Los hombres ya no confiarán en la ley de Dios, sino que querrán guiar su
vida como a una montura; querrán elegir a los hijos en el vientre de sus
mujeres y matarán a aquellos que no deseen. Pero qué será de estos hombres
que se creen Dios?...
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil...
El hombre habrá cambiado la faz de
Y el hombre estará solo como un lobo, en el odio a sí mismo...
Los poderosos se apropiarán de las mejores tierras y las mujeres más bellas;
los pobres y los débiles serán ganado, los poblados se convertirán en
plazas fuertes; el miedo invadirá los corazones como un veneno.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil...
Las enfermedades del agua, del cielo y de
Pero
será demasiado tarde; el desierto devorará la tierra y el agua será cada
vez más profunda, y en algunos días se desbordará, llevándose todo por
delante como en un diluvio, y al día siguiente la tierra carecerá de ella y
el aire consumirá los cuerpos de los más débiles.
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil...
El hombre se obstinará porque el orgullo es su locura; no escuchará las
advertencias repetidas de
Cuando empiece el año mil que sigue al año mil...
El sol quemará
El mar se alzará como agua enfurecida; las ciudades y las riberas quedarán
inundadas y continentes enteros desaparecerán; los hombres se refugiarán en
las alturas y, olvidando lo ocurrido, iniciarán la reconstrucción.
Llegados
plenamente al año mil que sigue al año mil...
El hombre conocerá un segundo nacimiento; el espíritu se apoderará de las
gentes, que comulgarán en fraternidad; entonces se anunciará el fin de los
tiempos bárbaros.
Será el triunfo de un nuevo vigor de la fe; después de los días negros del
inicio del año mil que viene después del año mil, empezarán los días
felices; el hombre reencontrará el camino de los hombres y la Tierra será
ordenada...