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Génesis
14,
17Cuando Abrán volvía de derrotar a Codorlaomer y a los reyes que
estaban con él, le salió al encuentro el rey de Sodoma en el valle de
Savé, o sea, valle del Rey. 18Melquisedek, rey de Salén, sacó pan y
vino; era él sacerdote del Dios altísimo, y 19bendijo a Abrán
diciendo:
"Bendito seas, Abrán del Dios altísimo, que creó el cielo y la
tierra, y 20bendito sea el Dios altísimo, que ha puesto en tus manos a
tus enemigos".
Y Abrán le dio el diez por ciento de todo.
Posteriormente, el dios de Abrán decidió que pasara a llamarse
Abraham, y le nombró patriarca de toda la raza judía.
Hay dos hechos que nos llaman la atención y nos dan una pista de la
importancia de éste enigmático personaje:
Por un lado, Abraham, patriarca de la raza judía y, por lo tanto, el
personaje más importante de la misma, ya que sin él no existiría
dicha raza, le da el diezmo a Melquisedek. El diezmo era la parte de las
ganancias de toda persona que correspondían a Dios, y los individuos
deberían dárselo a alguien más importante y de mayor rango a los ojos
de Dios. ¿Quién podía ser más importante que el fundador de la raza
judía?
El otro hecho destacado es la bendición que Abraham recibe de
Melquisedek, que viene a confirmar la idea de que se trata de un ser de
rango superior al patriarca y fundador de la raza judía.
Las alusiones bíblicas a éste personaje continúan en
la Carta
a los Hebreos, en la que se describe al perfecto sacerdote (haciendo
alusiones a Melquisedek), e incluso se dice de Jesús que "se
convirtió en sumo sacerdote para siempre a la manera de
Melquisedek" (Hebreos, 6, 20). En el siguiente capítulo sigue
haciendo incapié en el sumo sacerdote y su naturaleza no-mortal al
decir "aparece sin padre, sin madre y sin antepasados; no se conoce
ni su nacimiento ni su muerte; a semejanza del hijo de Dios, permanece
sacerdote para siempre".
También se encuentran alusiones a Melquisedek en libros de origen tan
diferente como los tibetanos, y hay iniciados que cuentan que éste
reside en las cavernas del reino de Agartha o en Shamballah, dos
ciudades míticas ubicadas en el tibet, ocultas a los chinos, en las que
residen Maestros, guias y seres de luz que velan por los hombres. De
Melquisedek se cuenta que es el maestro de los Maestros, el Rey del
Mundo, el Genio de la tierra, el poseedor de la piedra filosofal,
alguien con cuerpo físico e inmortal conocedor de todos los secretos...
También hay que recordar que en el Libro de Urantia se alude a él en
numerosas ocasiones, e incluso es el protagonista de uno de los capítulos.
Aunque hay muchas alusiones directas a Melquidesek, también hay textos
en los que se le nombra de pasada, dando por conocida su supuesta
naturaleza. En las leyendas del rey Arturo, al presentarnos a Galahad,
el caballero que se pudo sentar en el asiento libre en la mesa redonda a
la derecha del rey , reservado única y exclusivamente al mejor
caballero del mundo, ya que todo aquel que se sentara en él y no fuera
digno moriría en el instante, se nos dice que éste pertenece a la
"Sagrada Orden del Sumo Melquisedek". En ésta ocasión nos
encontramos con que el más importante caballero de la mesa redonda
también está ligado a nuestro enigmático personaje.
No vamos a entrar a filosofar sobre la naturaleza de Melquisedek,
simplemente vamos a darnos cuenta de que según todas las fuentes que
hablan de él (muchas), se trata de un ser de elevado rango, como se
puede ver en la alusión que de él hace
la Biblia
, y que dada la distinta procedencia de todas las referencias que le
aluden, nos hace pensar que efectivamente, éste misterioso y enigmático
personaje en verdad existe e influye de manera importante en la vida de
los hombres.
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