Pie Grande

El antiguo jinete de rodeos Roger Patterson vio su sueño hecho realidad el 20 de octubre de 1967 cuando, después de permanecer por más de siete días acampado junto a su amigo Bob Gimlin en las regiones boscosas del noreste de California, cerca de la frontera con Oregon, encontró lo que andaba buscando. Ambos se dirigían hacia el norte, atravesando el arroyo de Bluff que desemboca en el río Klamath, cuando vieron un gran animal oscuro sentado en la orilla al otro lado de la quebrada. Los caballos se encabritaron y el de Patterson tiró a su jinete. Cuando éste logró ponerse de pie, echó mano de su cámara y pudo rodar, a una distancia de unos veinticinco metros (en otros textos dice cincuenta metros), poco más de un minuto de película (pues la cinta estaba prácticamente agotada), cuyos fotogramas muestran algunas de las imágenes que acompañan a estas líneas.

En ella puede apreciarse claramente la presencia de un extraño ser, muy corpulento y con grandes pechos pendulares (una hembra) cuyo cuerpo, a excepción de ciertas partes del rostro, los pezones y las palmas de las manos y pies, está completamente cubierto por un pelo oscuro de color negro rojizo. Con la cabeza hundida en los hombros y una frente que se extiende desde las cejas hasta la coronilla, el animal recuerda a un gorila gigante. Su peso, calculado posteriormente por los investigadores, debía rondar los 140 kilos y, la bestia debía alcanzar casi dos metros de altura. Minutos después, el supuesto pie grande desapareció en la espesura del bosque sin volver a dar más señales de vida.

No obstante, dejó tras de sí algo muy valioso para Patterson: sus huellas, que habían quedado plasmadas sobre las arenosas orillas del arroyo, hundidas a más de 2,5 centímetros de profundidad y de 37 centímetros de largo. Fue así como ambos amigos pudieron sacar reproducciones en yeso de aquellas impresiones, las mismas que en una de las fotografías de esa serie mostraban a Bob Gimlin. Cuando la cinta fue dada a conocer públicamente, muchos científicos se aventuraron al afirmar que se trataba de un fraude; mientras, otros afirmaron que esta película era la mejor prueba disponible de la existencia del mítico Bigfoot.

Los expertos que han analizado las imágenes consideran que el aspecto y forma de andar de ese homínido no se corresponde con el de un ser humano, e incluso los especialistas de efectos especiales de los estudios Disney dijeron que si se trataba de un trucaje era fantástico, pues ni siquiera ellos se sentían capacitados para reproducirlo.

LOS ANTECEDENTES

Contrariamente a lo que parece desprenderse de las acusaciones de los escépticos, la filmación de Patterson no es un documento que esté fuera de contexto. De hecho, las historias sobre sasquatchs en los alrededores del arroyo de Bluff son comunes al menos desde los años cincuenta. En 1958, por ejemplo, un conductor de excavadoras llamado Jerry Crew trabajaba en un bosque cercano a donde años después sería obtenida la filmación de Patterson. Se encontraba allanando el terreno para el trazado de un camino forestal cuando, una buena mañana de agosto, al ir a poner en marcha sus equipos, descubrió que la noche anterior habían tenido visita en el bosque. Encontró varias decenas de huellas de gran tamaño en el barro; parecían hechas por un pie grande, por lo que, en principio, creyó que se trataba de alguna broma de sus compañeros de obras.

Nunca nadie se hizo responsable de las huellas, y lo que es peor. Éstas siguieron apareciendo durante los dos meses siguientes sin que ninguno de ellos fuera capaz de identificar al causante. Las marcas dejadas en el suelo tenían unos 40,5 centímetros de largo y se marcaban en el suelo otros cinco centímetros. De hecho, la publicación de estas visitas pronto desató un interés son precedentes en todo el país, y terminó provocando la aparición de nuevos relatos sobre pie grande. Por ejemplo el de Wilbur Wallace, un leñador local que aseguró haber seguido huellas como las descritas por Crew hasta encontrar un barril de gasolina de 200 litros, situado a unos 90 metros de una carretera vecinal. Según Wallace, algún "pie grande" tomó aquel barril para jugar con él en el bosque, tal y como después repetiría con una rueda de camión de más de cien kilos de peso y que fue localizada en parecidas circunstancias de abandono. Cuando Roger Patterson obtuvo su célebre filmación historias como éstas formaban ya parte de las conversaciones cotidianas de los habitantes de la región, y a nadie extrañó demasiado saber que, por fin, un excursionista había conseguido capturar una de aquellas criaturas. Aunque sólo fuera en celuloide.

APARECEN LAS ACUSACIONES

Durante los últimos treinta y un años, los aficionados habían creído que las imágenes de Patterson eran reales. Pero unas noticias aparecidas en Hollywood, revelarían la verdadera identidad del personaje.

El pie grande que sale en los seis metros de película sería, en realidad, una persona hábilmente disfrazada y su identidad correspondería a la del especialista en maquillajes fantásticos y experto en efectos especiales de Hollywood, John Chambers, el hombre que fue, precisamente, el diseñador creador de los grandes monos semihumanos que protagonizan la película "El planeta de los simios" y por cuyo trabajo de creación perfecta ganó el Óscar en 1968.

Hace un tiempo el investigador norteamericano de fenómenos extraños Mark Chorvinsky publicó en el número 17 de la revista "Strange Magazine" un meticuloso trabajo que le ha llevado un año de investigación, titulado "El creador y el monstruo: Chambers y el disfraz". En él revela las sorprendentes manifestaciones de la comunidad de creadores de efectos especiales y maquilladores de Hollywood, en donde los profesionales del sector afirman que fue John Cambers el hombre que creó el disfraz del pie grande que sale en la película de Roger Patterson. Naturalmente las manifestaciones de estos especialistas creadores de monstruos coinciden con las opiniones científicas que sobre este animal han sido vertidas por prestigiosos paleontólogos y zoólogos. El Dr. Naiper, autor de la obra "Bigfoot" aparecida en 1973, afirmó al respecto: "El extraño modo de andar del supuesto pie grande es propio de una persona varón y no de un animal. El cráneo cónico no parece humano, pero sólo es el centro de gravedad de este ser, que es igual al del hombre moderno. En cuanto a los glúteos, son definitivamente humanos. La mitad de la parte superior del cuerpo recuerda al simio y la inferior la típicamente humana. Este tipo de animal híbrido es prácticamente imposible, de donde se deduce que este pie grande es, en realidad, una figura artificial".

ESTAS SON ALGUNAS IMÁGENES DEL VIDEO DE PATTERSON

Aquí se puede apreciar como gira la cabeza y el torso al mismo tiempo para mirar hacia atrás, característica de los simios.

 

 

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